Haciendo las paces con los desafíos del pasado

 

Durante los primeros quince años de mi vida viví en un mundo sombrío …

 

Qué nadie a mi alrededor sabía que mi mundo era sombrío? 

 

Bueno, no lo parecía…

 

Ni cuando veía  a mi mamá servir con amor a mi papá las uvas peladas con una sonrisa.

 

Ni cuando mis padres bailaban hasta las pequeñas horas del día siguiente en las fiestas que se organizaban en mi casa.

 

Recuerdo haber visto a los otros niños en la escuela socializar desde mi solitario espacio durante el recreo, temerosa de que alguien se burlara de mis botas correctivas o de mi fealdad y estupidez.

 

Tampoco ellos parecían enterarse del mundo nublado en el que yo vivía…

 

Yo había crecido en medio de los gritos que para mi eran humillante a los que había estado expuesta durante mi infancia (y aquí lo menciono con todo respeto a mi adorada madre, que en paz descanse, con la sola intención de compartir mi experiencia de vida con el objeto de comunicar como salí de esta soledad; y claro ahora se que seguramente no fueron solo gritos, pero cuando uno vive en estado de miedo uno ve moros con tranchete…):

 

“Pedazo de burro! Nunca haces nada bien! Eres una buena para nada!” Me decía mi madre cada vez que mis acciones no correspondían a su expectativas.

 

Y eso fue demasiado a menudo para mí.

 

Lenta pero seguramente esto me llevó a creer lo que mi madre me decía!

 

Así que mi mundo se convirtió en uno sombrío, lleno de ansiedad.

 

hasta que un día …

 

Realmente creo que no fue lo que sucedió lo que me despertó, sino que estaba en ese momento específico en el Ahora … capaz de ver y sentir más allá de la situación … así como cuando una lupa bajo la luz del sol quema al papel sólo en un punto específico, muy específico.

 

Tenía 15 años cuando me extrajeron las amígdalas. Solía temer a  mis padres en gran medida; empecé con dolores de estómago constantes; esto provocó que mi sistema respiratorio se congestionara dándome sinusitis…y finalmente a los 11 años tuve mi primer (de solo tres) ataque epiléptico.

 

Debo haber aun estado bajo el efecto de la anestesia,  sintiendo un gran dolor en la garganta, cuando mi padre entró a la habitación del hospital con un jugo importado muy especial para mi …

 

“¿Qué? ¿Cómo sabe mi papá que me gusta ese jugo?” Recuerdo haberme preguntado a mi misma  cuando ese “gigante” al cual tanto temía entró  a la habitación.

 

Su sonrisa, el choque emocional, el jugo …

 

De repente entendí claramente que mi  papá si me quería

 

Durante años había creído que era una niña no amada. Pero ese día, yo estaba en el lugar correcto en el momento adecuado para reconocer “la verdad real“…

 

¿Entonces qué pasó? Qué fue lo que me puso en el lugar correcto para finalmente ver la vida desde una perspectiva que me permitió cambiar mis pensamientos … de ser una víctima a sospechar que no era realmente una víctima … ???

 

¿Habrá sido la anestesia, aunada al dolor de garganta, estando en un cuarto de hospital lo que propició que yo viera la situación desde una perspectiva diferente y así despertara a “la verdad real”?

 

Quiero decir, me habían ofrecido ese mismo jugo durante nuestros viajes a los EE.UU. … ¿Por qué nunca reaccioné de la misma manera?

 

Supongo que nunca voy a tener una respuesta a esta pregunta. Y realmente no importa. Sin embargo, el poder hacerme esta pregunta a mí misma es suficiente para mí  regocijo.

 

¿Por qué alegrarse? Porque ahora sé que no es el conocimiento lo que me hizo reaccionar. Fue sólo la vida-en-agradecimiento.

 

Como recuerdo la enorme gratitud que provoco en mi frágil cuerpo el haber sentido la sonrisa forzada de mi padre, acompañada por una lágrima para su niña… yo… su niña…

 

Era como un trueno de magia que parecía haber cambiado mi vida. Lo que realmente sucedió fue que volví a abrirle la puerta a ser lo que realmente era (y siempre he sido y seré): una creación perfecta de la Fuente.

 

A partir de ese momento mi visión de la vida no era más desde la perspectiva de“pobre de mí“…

 

Ahora mi voz interior me decía:

 

En lugar de culpar y criticar a tus padres, pregúntales cómo fue su niñez…escucha con el corazón abierto lo que tienen que decir!”

 

Y eso fue lo que realmente me puso en el camino de regreso a “grandiosa de mi…grandiosos todos!” haciendo así las paces con los desafíos del pasado.

 

Saliendo del  “pobre de mí”  para entrar de  nuevo en el “Grandiosa de mí”

 

 

Si estás viviendo en el miedo y la falta de amor propio, permíteme compartir contigo lo que me permitió elegir la grandeza en mi, presente en todos nosotros:

 

Aumenta tu capacidad de ser agradecido.

 

La idea es producir imágenes positivas recordando un momento que nos causó gran felicidad. De esta forma el cerebro sentirá la armonía reinante y dará instrucciones de producir dopaminas y endorfinas, las hormonas de la felicidad.

 

Hagamos la prueba ahora!

 

Cierra los ojos e imagínate un evento en tu vida que recuerdes con  gratitud y alegría. En este estado de gratitud, puedes sentirte molesto o descontento?.

 

Exactamente, no se puede! Así que sigue sonriendo albergando esa imagen agradable y enfócate en lo siguiente cuando formules tus pensamientos:

 

  • Apréciate a ti mismo y a los demás en lugar de criticar
  • Escúchate a ti  mismo y a los demás en lugar de juzgar
  • Toma acción en lugar de crear excusas

 

Me gustaría muchísimo compartir contigo la gran libertad que se experimenta cuando se vive en la siguiente realidad:

 

Todos somos buenos y todo esta  perfecto tal y como esta …
Hay una técnica infalible que te llevará a ti también, a ser libre completamente: el vivir en estado constante de gratitud. Sobre todo en los momentos más difíciles. A esto es lo que yo llamo la felicidad: el arte de mantenerse en estado de agradecimiento especialmente en tiempos de reto.

 

¿Cómo estás hablando?
La forma de hablar refleja tu forma de pensar. Y las acciones que tomas están directamente guiados por esos pensamientos.

 

La elección del miedo

 

Si las imágenes en tu cabeza se basan en el miedo, los pensamientos propulsados serán de contracción, creándote un sentimiento de pesadez y angustia; tu cerebro percibirá un estado de alarma y enviará la orden de producir la hormona del estrés, cortisol,  para que puedas huir o luchar.

 

Si esta preocupación está contigo en todo momento, en tu coche, en tu cama, en la ducha, en la sopa, entonces lo más probable es que tu cuerpo se enferme, y que te imagines que vives en la carencia y rodeado de problemas con gente que solo quiere aprovecharse de ti o hacerte daño.

 

Esto es lo que hace el miedo constante, te mantiene en un estado crónico de preocupación sin acceso a una acción constructiva. Te sofoca lentamente.

 

 

La elección de la Gratitud

 

Sin embargo, si eliges la gratitud, el cerebro detecta una sensación de “todo está bien“, por lo que no habrá necesidad de dar la orden de producir la hormona del estrés, el cortisol o adrenalina.

 

Estas sustancias son de gran ayuda si las usamos en momentos de peligro o defensa que requieren una gran fuerza. Pero son muy dañinas si las producimos constantemente al estar en estado de preocupación crónico.

 

En cambio, la producción de endorfinas  nos hace sentirnos en paz, en total estado de expansión, ligeros, con una sonrisa que ademas es contagiosa. En este caso puedes estar seguro de que tu salud, la abundancia y el bienestar están garantizados.

 

Esta es la historia de mi vida. Y es mi total alegría compartirla contigo, para que tu  también elijas el camino de regreso a la grandeza que somos todos.

 

Ahora,  se paciente, un sonrisa a la vez. Una apreciación a la vez. Un respiro a la vez.

 

Voy a empezar a partir del 8 de mayo a compartir contigo, en siete episodios, el idioma de una vida feliz.

 

Podrás escoger un lenguaje libre de los virus que atacan a una vida feliz, mientras que tomas conciencia de tu forma de hablar, y de la existencia de los antídotos que te llevarán de vuelta al equilibrio.

 

Voy a compartir contigo cómo a través del lenguaje que uso diariamente, soy capaz de ser el arquitecto de mi propia vida feliz, contagiosa … con la esperanza de que tu también, decidas elegir  palabras de bondad, gratitud, inclusión, generosidad,  creatividad,  amor propio, compasión y gentileza.

No te preocupes si notas que tu lenguaje esta infestado de virus! Tu tienes el antídoto de forma predeterminada dentro de ti!

 

Ahora si, desde este espacio de amor propio, salud y  bienestar, vives en un estado contagioso de felicidad… Yeyy!

 

Llamado a la Acción
Acompáñanos el 8 de Mayo del 2017 (en una semana) para comenzar a publicar la presentación del curso en siete semanas “El Lenguaje de una Vida Feliz” cubriendo un “virus” y un “antídoto” por semana, terminando el 19 de Junio.

 

Obtén así más información sobre cómo tu puedes dirigir tu fábrica de imágenes y cómo puedes elegir la gratitud en lugar del miedo. Y ahora si, decidir ser feliz y mantenerte feliz, pase lo que pase!

 

Pensamientos felices, vida feliz!

Pensamientos felices, vida feliz!

 

Es posible. Garantizado!