Porque Tratar? Solo hazlo!

 
Bienvenido al curso El Lenguaje de una Vida Feliz donde comparto con ustedes cómo salí de una manera eficaz y definitiva del mundo destructivo del “Pobre de Mi” y regresé al mundo constructivo del “Grandiosa de mi”.

 

Preparándose

 

Para que obtengas el máximo de este curso, invierte primero en ti mismo.

 

Este curso permanecerá en mi sitio web, tu hogar feliz, para que vengas cuando  adaptes el tiempo  a tu itinerario.

 

Una cita para honrarte a ti mismo

 

Asegúrate de hacer una cita oficial contigo mismo y darte el tiempo para disfrutar! Siente lo bien que se siente el saber que has asignado este tiempo para ti, simplemente porque tu lo vales…y porque  vale la pena ponerte toda la atención a ti.

 

Con una sonrisa en tu corazón mientras tienes una cita con tu Ser Interior, haz el espacio para tu encuentro:

 

* Empaca en una maleta imaginaria a todos tus pendientes y retos que están en el proceso de ser resueltos ahora y estaciónala afuera de la puerta  para su posterior solución.
* Siéntate en tu área preferida; si es posible rodeado de flores o plantas
* Si es posible enciende una vela en profunda gratitud mientras observas atentamente  la llama en conexión con ella.
* Intencionalmente toma consciencia de tu respiración; visualiza a tus pulmones, corazón y vasos sanguíneos trabajar juntos en armonía total sólo para ti: siente como te están respirando en total amor incondicional
* Al cerrar los ojos agradece a tu sistema respiratorio por ser esa prueba del amor incondicional hacia ti: esos pulmones te han estado respirando desde el día en que naciste, sin quejas. Nunca.

 

Hoy vamos a hablar de mis experiencias con el virus del lenguaje de una vida feliz: el virus tratar.

 

 

Tratar

 

La manera perfecta de engañarse, de darse permiso para no concluir ni lograr lo acordado es permitiendo que esta palabra entre en nuestro lenguaje cotidiano.

 

Imagina este escenario en el que eres Paty y tu amigo Pedro te invita a una cena en su casa.

 

“Hola Paty, ¿cómo estás?”
 
“Bien, gracias Pedro!”
 
“Me encantaría que vinieras con nosotros el próximo sábado a las 7:00 pm a cenar a mi casa. María también estará allí! Me dijo que no te veía desde hace más de un año y que se muere de ganas de verte”.
Te imaginas ver a María y realmente te sientes feliz por la posibilidad de verla. Así que respondes:

 

Reacción Cortisol (Trato de ir)

 

¡Oh, gracias por la invitación! ¡Voy a intentar venir, seguro!
Cierra los ojos y siente cómo estás abriéndote a la posibilidad de no asistir al evento.

 

Las imágenes creadas en tu fábrica de imágenes son las de una visión dudosa y no clara de lo que va a suceder. Sí, te imaginas como que estas abrazando a María, sin embargo te ves disfrutando también del masaje que habías reservado la semana anterior ese mismo sábado.

 

 
Sabes que no puedes estar en dos lugares al mismo tiempo. Sin embargo, no estás dispuesto a tomar el tiempo para elegir A o B, por lo que llegas a un “Voy a tratar, y si no funciona, va a estar bien, también.”

 

Así que te despides de tus amigos con una idea poco clara de lo que harás en tu próximo sábado.

 

Como? Pensar en Tratar es un virus?

Como? Mmmm…si… tratar no me permitirá completar la acción…

 

 

Reacción Endorfinas (tomo acción inmediata y me siento completo y a gusto!)

 

¿Qué necesitarías decir para darle a tu cerebro la orden de visualizarte abrazando a María en la casa de Pedro ese sábado?

 

¡Exactamente! ¡Tendrías que tomar acción!

 

Dirías: “Claro, voy a venir, déjame ver mi calendario …”

 

Te das cuenta de que ese día habías reservado un masaje a las 6:30 pm. Así que mentalmente tomas acción y decides mover esa cita mientras insertas en la ranura de las 7 pm: Cena con Pedro. ¡Encuentro con María!

 

Tomando acción

 

Dispuesta a tener una idea clara de lo que pasará en tu proximo sábado, tomas acción, sacando tu celular:

 

Sólo un segundo Pedro. Déjame mover mi cita con el Spa ahora antes de que me olvide!”

 

Llamas al spa y aceptas mover tu cita a una fecha más conveniente.

 

Hecho Pedro! Muchas gracias por la invitación! Traeré una ensalada de frutas, ya que se que le encanta a Maria!”

 

Te sientes energetizado, feliz de disfrutar de esa ensalada de frutas aún no existente con tus amigos. Ya estás gozándote ese maravilloso acercamiento con María. Te sientes feliz…

 

Solo hacerlo, sin tratar, te llevara a darte permiso de completar la acción deseada sintiéndote completo y feliz

Solo hacerlo, sin tratar, te llevará a darte permiso de completar la acción deseada sintiéndote completo y feliz. No trates, solo hazlo!

 

 

¿Qué está pasando en tu cerebro?

 

En el momento en que imaginas toda esa bella escena de que preparas esa ensalada de frutas con tanta alegría, sabiendo que María será tan feliz ya que sabes que la ensalada de frutas es su platillo favorito de todos los tiempos, tu cerebro, que esta recibiendo el mensaje: todo sereno, todo tranquilo,  te enviará las endorfinas gratificantes que te harán sentir ligero, en expansión, feliz…

 

Tu respiración rítmicamente  estará oxigenando a tu cuerpo de una manera completa y eficiente mientras que tu sonrisa continuará dando la señal al cerebro de todo esta bien, y tus 50 trillones de células, en conexión con esas endorfinas harán su labor de una manera armónica…provocando tu salud y bienestar

 

¿Por qué tratar cuando puedes simplemente hacerlo!

 

 

Conquistando el no-uso del virus tratar

 

Sigue los siguientes pasos para llegar a la exterminación de este irritante y peligroso virus:

 

  • Toma consciencia de que la palabra tratar es un virus del lenguaje de una vida feliz
  • Decide erradicarlo de tu lenguaje feliz
  • Practica sentir la diferencia entre decir que tratarás  versus aplicar el antídoto solo hazlo!. Imagina diferentes escenarios opuestos
  • Date cuenta de cómo el virus Tratar te envía a un espacio de no-claridad
  • Comprende cómo el antídoto solo hazlo! te envía a un plan de acción muy claro
  • Observa cómo otros usan el virus y detecta las consecuencias derivadas
  • Aprende de la forma en que otros hablan
  • Date un abrazo cada vez que te des cuenta de que estás a punto de usar la palabra tratar, sin embargo te detienes antes de hacerlo

 

¿Qué pasará si no uso el antídoto y sigo usando el virus tratar?

 

La decisión de seguir usando la palabra tratar no es ni correcta ni incorrecta. Es sólo una opción. Tu elección.

 

Usando la palabra tratar
  • Te sentirás decepcionado de ti mismo
  • No podrás completar muchos de tus objetivos
  • Tendrás muchos pendientes que provocarán fugas de tu energía vital
  • Impresionarás a otros como indeciso y poco fiable
  • No mejorarás tu capacidad de tomar decisiones

 

Usando la palabra Sólo hazlo!

 

  • Te sentirás orgulloso de tus propios logros
  • Disfrutarás de los objetivos completados de acuerdo a tu plan
  • No desperdiciarás tu energía al no gastarla en pendientes imaginarios
  • Serás considerado como una persona fiable, capaz de mantener tu palabra
  • Perfeccionarás tu capacidad de tomar decisiones

 

Cómo hablas es una opción: tu opción

 

¿Qué escoges?

 

El engañoso cortisol: alerta a no caer en la trampa

 

El cortisol puede salvar tu vida! Es la hormona del estrés, que le permitirá a tu cuerpo hacer cosas asombrosas, como levantar un automóvil para salvar a una persona atrapada debajo de la llanta o huir lo suficientemente rápido de un perro rabioso que está por morderte….

 

Sin embargo, si estamos preocupados todo el tiempo, sintiendo angustia, nuestro cerebro detectará que hay un peligro inminente y estará mandando el cortisol continuamente, obedeciendo a peligros tales como:

 

  • No voy a poder mantener mi trabajo
  • El dinero no será suficiente para mí
  • Mi jefe solo quiere humillarme
  • Mi pareja está teniendo un romance
  • Mi hijo está tomando drogas

 

Cuanto más permitas que un pensamiento preocupante viva en tu fábrica de imágenes creando en tí una sensación de miedo o angustia, más tu cerebro sentirá el mensaje “¡Alerta! ¡Alerta! ¡Peligro!” Y enviará cortisol al “rescate“!

 

Y el cortisol, al igual que las endorfinas, ES ADICTIVO.

 

Si, es verdad que encontrarás dificultades para deshacerte de este terco virus (como todos los otros virus). Después de todo, se trata de una adicción!

 

Es posible que entres en la tentación de sentir que estás fallando en erradicar este virus. Sólo se amable con el cortisol agradeciéndole que el cerebro solo quiere ayudarte.  En este caso  simplemente respira con gratitud.

 

Me aprecio, te aprecio

Me aprecio, te aprecio; la autoestima es el balance  que te permita apreciar al prójimo

Abrázate en apreciación. Respira de nuevo, sonríe y permítete continuar agradeciendo, sintiendo como poco a poco la calma te embarga.

 

Ahora, con una sonrisa en tu corazón conscientemente trae la acción hacia adelante: ¡Solo hazlo! así  como cuando entras a una piscina helada, y solo te avientas.

 

Cual opción escoges?

 

Y … Sé paciente.

 

Un solo hazlo! a la vez.

Speak Your Mind